El valor actual del riesgo país argentino y su evolución completa desde 1999, con un gráfico interactivo por períodos — más una guía para entender qué mide el índice, cómo se calcula y por qué cambió la medición en 2025.
Datos de ArgentinaDatos, sobre el índice EMBI de J.P. Morgan — ver fuentes y metodología.
El riesgo país es un índice que mide la percepción de los mercados financieros sobre la capacidad (y la voluntad) de un país de pagar su deuda. Cuanto más alto el número, más probable ven los inversores un incumplimiento — y más caro le sale a ese país conseguir financiamiento.
No es un indicador abstracto: sus efectos llegan a la economía real. Un riesgo país alto encarece el crédito para el Estado, para las provincias y para las empresas (que toman deuda con una sobretasa atada a la del soberano), desalienta la inversión extranjera y local (los proyectos se evalúan contra ese costo de capital), y suele presionar el tipo de cambio, porque la desconfianza que refleja el índice se expresa también en la demanda de dólares. Por eso es uno de los termómetros más citados de la economía argentina.
La referencia mundial es la familia de índices EMBI (Emerging Markets Bond Index), elaborada por el banco de inversión J.P. Morgan. El cálculo compara el rendimiento de los bonos soberanos en dólares de un país emergente contra el de los bonos del Tesoro de Estados Unidos — considerados el activo de menor riesgo del mundo. Esa diferencia (el spread) es el riesgo país.
El índice se expresa en puntos básicos (pbs): 100 puntos básicos = 1% de sobretasa anual. Si los bonos del Tesoro estadounidense rinden 4% anual y el riesgo país argentino marca 700 puntos, el mercado le está exigiendo a la deuda argentina un rendimiento del orden del 11% anual en dólares (4% + 7%). Ese número es, en la práctica, el costo mínimo al que el país podría aspirar a emitir deuda nueva.
En septiembre de 2025, J.P. Morgan dejó de incluir a la Argentina en el índice EMBI+, la serie con la que históricamente se siguió el riesgo país en tiempo real. Desde entonces, la referencia para Argentina es el EMBI Global Diversified (EMBIGD) — otro índice de la misma familia, con criterios de inclusión más amplios y ponderaciones distintas.
El motivo es técnico, no una “sanción”: el EMBI+ exige que los bonos que lo componen cumplan requisitos estrictos de liquidez y estructura, y la composición de la deuda argentina dejó de calificar para ese índice puntual. Argentina sigue teniendo riesgo país medido por J.P. Morgan — cambió cuál índice de la familia lo mide.
Esta información se ofrece con fines exclusivamente informativos y educativos: no constituye asesoramiento financiero ni una recomendación de inversión.
La consecuencia práctica más visible: el EMBIGD se publica con el valor de cierre de cada rueda (un dato por día hábil), mientras que el EMBI+ ofrecía cotización en tiempo real durante la jornada. Por eso, desde el cambio, todas las fuentes — esta página incluida — muestran el último cierre disponible en vez de un número que se mueve minuto a minuto. Al comparar series históricas conviene tener presente ese empalme: los valores anteriores y posteriores a septiembre de 2025 provienen de índices hermanos pero no idénticos.
El índice resume, en un solo número, la lectura que hacen los mercados de varios frentes a la vez:
Los momentos que explican los picos y valles del gráfico de arriba, con valores aproximados de cada época:
Con la crisis de 2001 y el default de diciembre, el riesgo país escaló hasta superar los 7.000 puntos básicos durante 2002 — el máximo histórico de la serie. Argentina quedó fuera del mercado internacional de crédito por años.
Tras la reestructuración de deuda de 2005, el índice descendió hasta la zona de 200-300 puntos básicos, los valores más bajos de la serie — comparables a los de otros emergentes de la región en ese momento.
La corrida cambiaria de 2018 y el acuerdo con el FMI llevaron el índice desde la zona de 350-400 a superar los 800 puntos básicos hacia fin de año.
Tras el resultado de las elecciones primarias, el índice casi se duplicó en cuestión de días: de la zona de 900 a rozar los 2.000 puntos básicos — uno de los saltos más bruscos de su historia.
Entre la crisis global del COVID-19 y la renegociación de la deuda, el índice tocó picos cercanos a los 4.500 puntos básicos, los máximos desde la salida del default de 2001.
El índice descendió de forma sostenida desde los picos de 2022-2023 hacia la zona de 500-700 puntos básicos. En septiembre de 2025, J.P. Morgan dejó de incluir a Argentina en el EMBI+ y la referencia pasó al EMBI Global Diversified (ver la sección del cambio de 2025).
Los valores de esta página provienen de ArgentinaDatos, una fuente secundaria gratuita y de acceso público que recopila la serie del riesgo país. El índice subyacente (EMBI / EMBI Global Diversified) es elaborado y publicado por J.P. Morgan — Emprende Argentino no tiene relación con J.P. Morgan ni reproduce sus datos de forma directa, y esta página no es una publicación oficial del índice.
Revisamos la fuente varias veces por hora para publicar el cierre nuevo apenas sale, pero — desde el paso al EMBIGD en 2025 — el valor del riesgo país cambia una sola vez por día hábil, al cierre; no se mueve durante la rueda. La serie histórica se actualiza una vez por día. Los valores históricos pueden diferir levemente de los registros oficiales de cada fecha por el empalme de índices (ver el cambio de 2025) y por redondeos de la fuente. La serie completa se puede descargar en CSV desde el botón bajo el gráfico (con registro gratuito), lista para Excel o para tus propios análisis.