Cómo calcular tu tarifa por hora, paso a paso
- 1. Definí cuánto querés ganar por mes. Tu ingreso neto objetivo: lo que querés que te quede a vos, ya limpio.
- 2. Sumá tus costos. Todo lo que pagás para trabajar: software, internet, monotributo, contador, coworking.
- 3. Calculá tus horas facturables reales. Cuántas horas trabajás al mes y qué porcentaje de esas horas realmente le cobrás a un cliente (rara vez es el 100%).
- 4. Dividí y sumá un colchón. (Ingreso + costos) ÷ horas facturables te da la tarifa base. Sumale un 10-15% para imprevistos, vacaciones y meses flojos.
Por qué las horas no facturables lo cambian todo
Es el error número uno al ponerse una tarifa. Supongamos que querés ganar $800.000 por mes y trabajás 173 horas (8 por día, 5 días a la semana). Si dividís 800.000 por 173, te da $4.624 la hora. Parece razonable, pero es una trampa: de esas 173 horas no le cobrás todas a un cliente. Si facturás el 65% (unas 112 horas), la cuenta real es 800.000 ÷ 112 = $7.143 la hora — un 55% más. Cobrar la tarifa “ingenua” significa trabajar mucho más para llegar al mismo ingreso, o directamente no llegar.
Cómo cobrar en dólares siendo freelancer argentino
Para quien factura al exterior, cobrar en dólares es la mejor defensa contra la inflación: tu tarifa no se desactualiza sola. La mayoría piensa su precio en dólares aunque después lo perciba en pesos, usando el dólar blue (o el MEP/cripto, según cómo convierta) como referencia. Esta calculadora te deja trabajar directamente en dólares y ver el equivalente en pesos al valor de hoy — o al revés, calcular en pesos y ver cuánto es en dólares, para comparar tu tarifa con la de colegas o con precios internacionales.
Errores comunes al poner tu tarifa
- Dividir el sueldo deseado por todas las horas, sin descontar las no facturables.
- No incluir los costos del negocio (software, monotributo, contador).
- Cobrar “lo que cobra todo el mundo” en vez de calcular a partir de tus propios números.
- No dejar colchón para vacaciones, enfermedad o meses sin clientes.
- Fijar una tarifa en pesos y no revisarla mientras la inflación la deja atrás.