Qué es el interés compuesto y por qué es tan poderoso
El interés compuesto es, simplemente, interés que genera más interés. Cuando invertís y reinvertís lo que ganás, cada período partís de un capital un poco más grande, así que ganás un poco más que el anterior. Con el tiempo, ese efecto se acelera y la curva de crecimiento se vuelve exponencial. Es la razón por la que se lo llama, atribuido a Einstein, “la octava maravilla del mundo”: quien lo entiende, lo cobra; quien no, lo paga.
Interés simple vs. compuesto: la diferencia que hace el tiempo
En el interés simple, ganás siempre sobre el capital inicial: $100.000 al 5% mensual te dan $5.000 todos los meses, sin cambios. En el compuesto, esos $5.000 se suman al capital, así que el mes siguiente el 5% se calcula sobre $105.000, y así sucesivamente. A un mes, la diferencia es nula; a un año, ya es notable; a diez o veinte años, es abismal. Por eso el interés compuesto premia sobre todo a la paciencia: el ingrediente más importante no es la tasa, es el tiempo.
El efecto de los aportes: el hábito le gana al monto
Además del capital inicial, los aportes regulares son un motor enorme del resultado final. Aportar una cantidad chica todos los meses, de forma sostenida, suele rendir más que esperar a juntar una suma grande para invertir de golpe, porque cada aporte temprano tiene más tiempo para capitalizar. En el gráfico de esta calculadora, la línea gris es lo que aportaste y la verde es tu capital total: la brecha entre las dos es todo interés generado, y crece sola con el tiempo.
Rendimiento nominal vs. real: lo que de verdad importa en Argentina
Acá está el punto que casi ninguna calculadora de interés compuesto contempla, y que en Argentina es decisivo. El rendimiento nominal es cuántos pesos más tenés; el real es cuánto creció tu poder de compra, después de descontar la inflación. Podés terminar con el triple de pesos y, si la inflación fue mayor que tu tasa, tener menos poder de compra que al empezar. Por eso esta calculadora te deja ver tu capital en pesos de hoy, usando la inflación real en vivo: si esa línea crece, tu plata le está ganando a la inflación; si baja por debajo de lo que aportaste, estás perdiendo aunque el número nominal suba. Mirar solo lo nominal, en un país con inflación alta, es engañarse.