Cofundó Erks, es CTO de Humandroid y es inversor en Rent-a-Bot. Una produce mundos virtuales para marcas como Netflix y Sony, otra entrena robots para la industria con partnerships de Nvidia, AWS y Oracle, y la tercera los alquila para eventos.

Hay una escena que se repite en ferias, eventos corporativos y activaciones de marca. Aparece un robot humanoide y la gente se frena. Se acerca, saca el celular, graba. Y después lo cuenta.
Ese momento, el asombro frente a la robótica en vivo, es literalmente lo que vende Rent-a-Bot, la más nueva de las tres empresas que forman el ecosistema que lidera el ingeniero argentino Santiago Braña.
Las otras dos son Erks, un estudio de producciones 3D y experiencias inmersivas, y Humandroid, una compañía que entrena robots humanoides para trabajar en la industria. Tres negocios distintos que, según Braña, responden a la misma pregunta: qué pasa cuando lo virtual se vuelve tangible.
Braña se define como ingeniero y tecnólogo creativo, y explica su trabajo con una imagen precisa:
«Trabajo en la frontera que une lo digital con lo físico: mundos virtuales y simulaciones que salen de la computadora para materializarse en el mundo real, por medio de tecnologías como la robótica o las experiencias inmersivas.»
Santiago Braña, ingeniero y tecnólogo creativo
Para él, esa convergencia ocurre en dos direcciones al mismo tiempo. Por un lado, las personas aprenden a habitar mundos digitales a través de la realidad virtual. Por el otro, la inteligencia artificial empieza a salir de la pantalla y a actuar en el mundo físico a través de robots.
Cada una de sus empresas trabaja sobre un tramo distinto de ese recorrido.
La más antigua es Erks, un estudio creativo-tecnológico fundado en Buenos Aires en diciembre de 2021. Se especializa en producciones 3D de alto impacto: anuncios, experiencias inmersivas y gemelos digitales, es decir, réplicas virtuales de objetos o espacios reales, para marcas que buscan diferenciarse.
Su trabajo va desde la realidad virtual y aumentada hasta el contenido generado con IA. Entre sus clientes figuran Netflix, Sony, Unilever, Santander y, más recientemente, Grupo Alvear, con proyectos desarrollados para Colombia, México, Chile, Perú y España.
Erks es el lado de la ecuación en el que lo físico se vuelve virtual. Humandroid es el lado opuesto.

Humandroid llegó en enero de 2025 con un objetivo que la compañía resume en una frase: entrenar a la fuerza laboral robótica del mañana.
Para eso desarrolló Robots-ID, una plataforma de software propia que acelera la forma en que los robots humanoides aprenden, se adaptan y escalan en el mundo real. El foco está puesto en la industria y en tareas peligrosas o repetitivas, como la manipulación de materiales, la logística y la manufactura.
La lógica es la contraria a la de Erks: ya no se trata de llevar el mundo real a una pantalla, sino de darle a la inteligencia artificial un cuerpo que pueda trabajar en una planta o en un depósito.
Braña, cofundador y actual CTO de la compañía, lo dice sin vueltas:
«No conocemos otra empresa a nivel global con un enfoque como el de Humandroid.»
Santiago Braña, cofundador y CTO de Humandroid
Desde su lanzamiento oficial en San Francisco, Humandroid selló partnerships con Nvidia, AWS y Oracle. Braña, además, participó de la NVIDIA GTC 2026, la conferencia de desarrolladores de Nvidia.
En 2025 la compañía estuvo en la World Robot Conference de Beijing, donde cerró un acuerdo con UBTech, que según Humandroid es uno de los tres fabricantes de robots humanoides más grandes del mundo.
Hoy tiene presencia y clientes en Argentina, Brasil y Europa. Según la empresa, cerrará en las próximas semanas una ronda de inversión de US$ 1 millón y proyecta una facturación de US$ 14 millones para 2030.
La última pieza del ecosistema es Rent-a-Bot, fundada en junio de 2026. Nació de una observación simple: el efecto que genera un robot humanoide en vivo, la sorpresa, la foto, el boca en boca, es un activo en sí mismo.
La empresa alquila robots para eventos, activaciones de marca y experiencias en vivo, y se presenta como la primera de su rubro en la Argentina.
En pocos meses ya sumó presencia en la Feria del Libro de Comodoro Rivadavia, en streams, en programas de televisión y en exposiciones. Además, tiene apariciones confirmadas en el Faena, la Tech Week de Buenos Aires y la Deep Tech Summit.
Si Humandroid prepara a los robots para la industria, Rent-a-Bot muestra lo que provocan cuando se cruzan con el público.
Las tres compañías operan de forma independiente y con estructuras propias. El rol de Santiago Braña es distinto en cada una: es cofundador de Erks, cofundador y CTO de Humandroid, e inversor en Rent-a-Bot.
Lo que las une es la idea de que lo virtual y lo físico dejaron de ser mundos separados. Un estudio que convierte objetos en experiencias digitales, una plataforma que le enseña a la IA a moverse en una fábrica y una empresa que pone robots frente a la gente.
La curiosidad que hay detrás no es nueva. Hace varios años, mucho antes de los robots humanoides, esa misma inquietud por la tecnología ya lo había llevado a automatizar su casa y a traer a la Argentina una de las primeras motos eléctricas del país.
Cambió la escala. La pregunta sigue siendo la misma.
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