
Recién llegado de su tercera Asamblea General de la ONU, el presidente Javier Milei salió a cuestionar en una entrevista televisiva el pronóstico de JP Morgan, que había recortado su proyección de crecimiento para 2026 y advertido sobre el riesgo de una recesión técnica. El mandatario apuntó contra los "indicadores desestacionalizados" y acusó de "deshonestidad intelectual" a los economistas que leen los datos de forma negativa.
En una entrevista con Luis Majul en La Cornisa (LN+), Milei afirmó: "Los indicadores están arrojando cualquier cosa".
La declaración fue una respuesta directa al informe de JP Morgan, que recortó su proyección de crecimiento para la Argentina en 2026 de 2,7% a 1,5% y anticipó, para el tercer trimestre, una contracción del 4% a tasa anualizada.
El PBI ya había caído 0,6% en el segundo trimestre de 2026, según el INDEC; para confirmar una recesión técnica —dos trimestres consecutivos de caída— todavía faltan los datos oficiales de agosto y septiembre.
Milei cuestionó a los indicadores desestacionalizados, argumentando que "se arman en función de la historia" y que, frente a una economía con "muchos cambios estructurales", miden mal.
Acusó a parte de los economistas de "deshonestidad intelectual" y de festejar los datos negativos "por el odio que le tienen a este gobierno".
Afirmó que la Argentina está en "niveles máximos de PBI, consumo y exportaciones" y proyectó "cuatro años seguidos de crecimiento".
La polémica se desató después de que JP Morgan —el mayor banco de Estados Unidos por activos— publicara un informe en el que recortó su estimación de crecimiento para la economía argentina en 2026, de 2,7% a apenas 1,5%, y anticipó una contracción del 4% a tasa anualizada para el tercer trimestre del año, equivalente a una caída de aproximadamente 1% frente al trimestre anterior. El dato se suma al ya conocido retroceso de 0,6% del PBI en el segundo trimestre, informado oportunamente por el INDEC.
Técnicamente, una recesión se define como dos trimestres consecutivos de caída del producto. Con el segundo trimestre ya confirmado en terreno negativo, el dato del tercer trimestre —que recién se conocerá con los indicadores oficiales de agosto y septiembre— será el que determine si la Argentina efectivamente entra en una recesión técnica o si la caída se corta antes de completar el segundo trimestre consecutivo.
Milei no eligió un tono conciliador para responder. En la entrevista, sostuvo: "No puedo creer la deshonestidad intelectual de los economistas", y agregó que algunos de ellos celebran los datos adversos "por el odio que le tienen a este gobierno". El Presidente explicó su propio criterio técnico —que una recesión se configura recién con dos trimestres consecutivos de caída— y, a partir de ahí, cuestionó específicamente el uso de indicadores desestacionalizados, la metodología estadística que ajusta los datos económicos para eliminar patrones estacionales recurrentes (como las ventas de fin de año o la producción agrícola de cosecha) y así poder comparar un mes con el anterior de forma más limpia.
Según el argumento presidencial, ese tipo de ajuste "se arma en función de la historia", y cuando una economía atraviesa "muchos cambios estructurales" —como sostiene que ocurre con la Argentina actual— los indicadores desestacionalizados "miden mal", porque su cálculo se basa en patrones históricos que, en su lectura, ya no representan el comportamiento real de una economía en transformación.
Frente al pronóstico de JP Morgan, el Presidente contrapuso una batería de indicadores en niveles máximos: aseguró que la Argentina está en "niveles máximos de PBI", de consumo y de exportaciones, y proyectó que el país va a "lograr cuatro años seguidos de crecimiento". En la misma línea, otro dato difundido en las últimas horas —los pagos con QR crecieron 67% en el último año— fue utilizado por distintos voceros oficiales como evidencia adicional de que la actividad económica, medida a través de otros indicadores no tradicionales, no muestra signos de derrumbe.
El propio Milei, además, aprovechó la entrevista para responder a otras voces críticas dentro del arco más amplio del espectro liberal: cruzó al exministro de Hacienda Alfonso Prat-Gay, quien había señalado que Vaca Muerta "no derrama" en la provincia de Neuquén, y relativizó las diferencias internas con la senadora Patricia Bullrich, remarcando que "los liberales no somos manada; hay distintas miradas" y destacando que ella "conoce la lógica argentina".
Vale contextualizar la magnitud del cruce: el recorte de JP Morgan no es un caso aislado. En las semanas previas, tanto la OCDE como S&P Global Ratings habían recortado también sus proyecciones de crecimiento para la Argentina —a 2,6% y 2,2% respectivamente para 2026—, en ambos casos con el mismo diagnóstico de fondo: los sectores exportadores (energía, minería, agro) sostienen el promedio general, mientras que la industria manufacturera y los servicios, más intensivos en empleo, muestran señales de debilidad. El propio dato de pobreza difundido por el INDEC días atrás —un salto a 32,3% que cortó tres semestres de mejora— alimentó, en paralelo, la discusión sobre el estado real de la economía en el plano social.
Es en ese contexto que la definición presidencial sobre los "indicadores desestacionalizados" cobra relevancia: mientras el discurso oficial pone el foco en los niveles máximos históricos de ciertas variables (PBI, exportaciones, consumo en determinadas mediciones), el consenso de bancos internacionales y calificadoras coincide, con matices, en una lectura más cauta sobre la trayectoria de corto plazo de la actividad, particularmente para el tercer trimestre de 2026.
¿Qué dijo Milei sobre la recesión económica? Negó que la Argentina esté en recesión y afirmó que "los indicadores están arrojando cualquier cosa", en respuesta al informe de JP Morgan que recortó la proyección de crecimiento para 2026 y anticipó una contracción del tercer trimestre.
¿Argentina está técnicamente en recesión? Todavía no está confirmado. El PBI cayó 0,6% en el segundo trimestre de 2026; para determinar una recesión técnica (dos trimestres consecutivos de caída) faltan los datos oficiales del tercer trimestre, que incluyen agosto y septiembre.
¿Qué recortó JP Morgan sobre la proyección de Argentina? El banco redujo su estimación de crecimiento para 2026 de 2,7% a 1,5%, y anticipó una contracción del 4% a tasa anualizada para el tercer trimestre del año.
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