
Por jeronimo ducca — 25 de septiembre de 2026
El Senado aprobó este jueves la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central que Milei definió como "la más importante" de esta etapa de su gobierno, pero los bloques dialoguistas —imprescindibles para que La Libertad Avanza consiguiera los votos— impusieron un cambio en el mecanismo para remover al presidente y a los directores de la entidad. Por esa modificación, el texto debe volver a Diputados para una nueva votación.
El Senado aprobó en general la reforma con 46 votos a favor y 22 en contra, el equivalente a dos tercios de los presentes.
El bloque de La Libertad Avanza tuvo que aceptar cambios en el mecanismo de designación y remoción de las autoridades del Banco Central para conseguir el respaldo de los bloques dialoguistas.
En el texto original, aprobado en Diputados, la remoción del presidente y los directores requería dos tercios tanto de Diputados como del Senado.
En la nueva versión que salió del Senado, alcanza con mayoría absoluta del propio Senado, y la Cámara de Diputados queda excluida de ese trámite.
Por esta modificación, el proyecto debe regresar a Diputados, donde Martín Menem necesitará reunir una mayoría más exigente si pretende insistir con la redacción original.
El senador Martín Soria (Río Negro) advirtió: "No vamos a permitir que con esto pretendan atornillar a Bausili en la presidencia del Banco Central".
El texto también incluyó críticas de la oposición al artículo 13 (uso de reservas de oro como garantía para tomar deuda) y reclamos de explicaciones sobre el oro del BCRA enviado al exterior en 2024.
La reforma de la Carta Orgánica del BCRA fue uno de los proyectos insignia que Javier Milei anunció por cadena nacional el 30 de julio, junto con otras reformas estructurales como el llamado "Grillete Fiscal". Entre sus puntos centrales, la iniciativa establece que la única misión del Banco Central pase a ser la preservación del valor de la moneda —eliminando los objetivos de estabilidad financiera, empleo y desarrollo económico con equidad social que había incorporado la reforma kirchnerista de 2012—; deroga el régimen de Adelantos Transitorios y prohíbe que la entidad financie al Tesoro, a las provincias, a la Ciudad de Buenos Aires o a los municipios; elimina la participación permanente del ministro de Economía en las reuniones de Directorio; y modifica el tratamiento de las utilidades del organismo para impedir que resultados contables se giren al Tesoro como recursos disponibles.
El punto que generó la mayor resistencia, sin embargo, no fue ninguno de estos: fue el mecanismo previsto para la remoción de las autoridades del propio Banco Central. El texto que había recibido media sanción en Diputados establecía que, para desplazar al presidente o a los integrantes del Directorio, hacía falta una mayoría de dos tercios tanto en Diputados como en el Senado —un umbral extremadamente alto, que en la práctica blindaba a las autoridades vigentes frente a cualquier intento de remoción, incluso ante un eventual cambio de gobierno—.
Los bloques dialoguistas, cuyos votos resultaban imprescindibles para que La Libertad Avanza alcanzara la mayoría necesaria, se plantaron frente a ese artículo. Según trascendió, el reclamo era concreto: reducir el umbral para la remoción, de manera que un cambio de conducción en el Banco Central no quedara completamente blindado frente a la voluntad de las futuras mayorías parlamentarias, cualquiera sea el signo político que gobierne.
La negociación derivó en una modificación de fondo: en la nueva redacción que aprobó el Senado, el presidente y los directores del BCRA tendrán mandatos de seis años —sin cambios respecto del esquema vigente— y su designación requerirá acuerdo del Senado por mayoría absoluta, mientras que su remoción deberá ser decretada por el Poder Ejecutivo con la previa aprobación de la Cámara alta, también por mayoría absoluta. La novedad más llamativa es que, en este esquema, la Cámara de Diputados queda directamente excluida del procedimiento de remoción, algo que no estaba en el texto original.
La jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich, fue quien finalmente impulsó la sesión y logró destrabar el proyecto —que llevaba una semana de demora, después de que ella misma decidiera postergar el debate por este mismo condicionamiento de los aliados—. Con la amplia mayoría que reunió la modificación, será muy difícil que la Cámara de Diputados, presidida por Martín Menem, pueda revertir el cambio cuando el texto vuelva a tratarse allí.
Aunque los senadores peronistas terminaron acompañando la modificación al mecanismo de remoción —en la medida en que reducía el blindaje original para las autoridades—, mantuvieron una postura crítica sobre otros aspectos del proyecto. El senador Martín Soria cuestionó puntualmente el artículo 13 de la iniciativa, que habilita a que las reservas de oro del Banco Central puedan utilizarse como garantía para tomar deuda: "Se habilita a la entidad monetaria a utilizar las reservas de oro y los ahorros y depósitos de todos los argentinos", advirtió el legislador rionegrino, en referencia al riesgo que representa comprometer ese activo como colateral.
La oposición también reclamó mayor claridad por parte del propio titular del Banco Central, Santiago Bausili, respecto del destino final del oro que la entidad envió al exterior en 2024, un tema que ya había generado controversia en su momento y que resurgió en el marco de este debate legislativo.
Con la aprobación del Senado —pero con cambios respecto del texto original— la reforma de la Carta Orgánica del BCRA debe volver a la Cámara de Diputados para una segunda revisión. Si Martín Menem quisiera insistir con la redacción original, que exigía dos tercios de ambas cámaras para remover a las autoridades del Central, necesitaría reunir una mayoría equivalente a la que logró el Senado, algo que —según el propio análisis de la sesión— luce sumamente difícil dada la amplitud con la que se aprobó la modificación en la Cámara alta.
En la práctica, esto significa que, salvo un giro inesperado en Diputados, la versión que finalmente se convierta en ley del principal proyecto económico-institucional del año será la que le impusieron al oficialismo sus propios aliados: una que reduce el blindaje que originalmente buscaba garantizarle continuidad a Santiago Bausili y al resto de las autoridades del Banco Central más allá de los vaivenes políticos.
¿Qué cambió el Senado en la reforma del BCRA respecto del texto de Diputados? El Senado bajó el umbral necesario para remover al presidente y los directores del Banco Central: en lugar de requerir dos tercios de ambas cámaras, alcanza con mayoría absoluta del Senado, y la Cámara de Diputados queda excluida de ese trámite específico.
¿Por qué se dice que el oficialismo no pudo "atornillar" a Bausili? Porque el texto original, que había recibido media sanción en Diputados, establecía un umbral de dos tercios que hacía casi imposible remover a las autoridades del Central, incluso ante un cambio de gobierno. Los bloques dialoguistas exigieron bajar ese umbral como condición para votar a favor.
¿Qué pasa ahora con el proyecto? Debe volver a la Cámara de Diputados para una nueva votación. Dada la amplia mayoría con la que se aprobó el cambio en el Senado, se considera muy difícil que Diputados pueda revertir la modificación e insistir con el texto original.
¿Te sirvió esta nota? Compartila con alguien que esté emprendiendo.

15 de septiembre de 2026

6 de agosto de 2026

15 de septiembre de 2026
Todavía no hay comentarios. Sé el primero en dejar uno.
Iniciá sesión para dejar un comentario.