
Mientras el dólar mayorista se mantiene relativamente planchado en torno a los $1.520, el techo de la banda cambiaria sigue ajustándose al ritmo de la inflación pasada y ya superó los $1.924. La distancia entre ambos valores —más de 400 pesos— es la más amplia desde mayo de 2025, un dato que algunos analistas empiezan a leer como señal de atraso cambiario de cara al ciclo electoral de 2027.
El dólar mayorista cerró el lunes 5 de octubre sin variaciones, en $1.520.
El techo de la banda cambiaria se ubicó ese mismo día en $1.924,62.
La brecha entre ambos valores llegó a $404,62, equivalente a un 26,6% de margen teórico de suba antes de que el BCRA deba intervenir.
Es la brecha más amplia desde el 8 de mayo de 2025 (27%), es decir, hace casi 17 meses, dentro del esquema de bandas que rige desde abril de 2025.
En lo que va de 2026, el dólar acumula una suba de apenas 4,1% (59 pesos), unos 19 puntos porcentuales por debajo de la inflación acumulada en el mismo período (estimada en 23%).
El techo de la banda seguirá ajustándose hasta alcanzar $1.951,50 al cierre de octubre, según el cronograma que fija el propio Banco Central.
Entre los factores que explican la calma reciente del dólar, los analistas destacan la apreciación de 2,5% del real brasileño, que el lunes se ubicó en torno a 5 reales por dólar.
El esquema cambiario vigente desde abril de 2025 establece un piso y un techo dentro de los cuales puede moverse libremente el dólar mayorista, sin intervención directa del Banco Central.
Ambos extremos se ajustan mensualmente según la inflación informada por el INDEC, aunque con un desfase de dos meses: el dato de agosto, conocido en septiembre, es el que determina el techo de octubre.
Con la inflación de agosto en 1,66%, el techo de la banda pasó de $1.919,63 en septiembre a $1.951,50 al cierre de octubre, un ajuste de $31,87 en el mes.
El punto central de esta historia, sin embargo, no es cuánto sube el techo, sino cuánto no sube el dólar: mientras la banda se mueve de forma prácticamente automática al ritmo de la inflación pasada, la cotización mayorista viene mostrando una dinámica mucho más calma, lo que amplía la distancia entre ambos valores mes a mes.
El dato que mejor grafica esta dinámica es la comparación acumulada de todo el año: en lo que va de 2026, el dólar mayorista ganó apenas 59 pesos, un 4,1%, mientras que la inflación acumulada en el mismo período se estima en 23%.
Esa brecha de 19 puntos porcentuales es la que algunos analistas empiezan a identificar como un signo de atraso cambiario, un fenómeno que la Argentina ya atravesó en otros momentos de su historia económica reciente, habitualmente en la antesala de procesos electorales.
El economista Gustavo Ber resumió el fenómeno con una mirada de cara al año que viene: "Tras amagar con correr más de la mano, recientemente se vuelve a evidenciar que el dólar queda por detrás, lo cual despierta mayores incomodidades para reactivar la actividad y frente a un ciclo electoral que suele históricamente activar una fuerte dolarización de carteras entre los ahorristas".
La observación conecta dos preocupaciones distintas pero relacionadas: por un lado, un dólar relativamente barato en términos reales no ayuda a la competitividad de los sectores exportadores ni a la actividad económica en general; por otro, la proximidad de las elecciones de octubre de 2027 es, históricamente, un período en el que los ahorristas argentinos tienden a aumentar su demanda de dólares como resguardo de valor, lo que podría eventualmente presionar la cotización hacia arriba.
Entre los factores que explican la calma reciente del tipo de cambio argentino, los analistas de mercado destacaron un elemento regional: la apreciación de 2,5% del real brasileño frente al dólar estadounidense, que el lunes se operó en una cotización cercana a los 5 reales por dólar. Según remarcaron, "la fuerte apreciación del real brasileño también parece favorecer al dólar mayorista, que cede con moderación (...) ante una oferta más activa a partir de la expectativa de mayores ingresos" de divisas hacia la región.
Esa apreciación del real se produjo, justamente, en los días posteriores al resultado de la primera vuelta electoral en Brasil, donde Flávio Bolsonaro se impuso sobre Lula da Silva, lo que el mercado interpretó como una señal de mayor previsibilidad de cara al balotaje del 25 de octubre, con efectos que, como viene ocurriendo en las últimas semanas, se trasladan también a los activos argentinos.
Mientras el mayorista se mantiene relativamente estable, el dólar al público sí viene marcando nuevos registros nominales: el Banco Nación lo ofrece a $1.535-$1.540 para la venta, un valor que se sostuvo durante varias ruedas consecutivas en su máximo nominal histórico.
El dólar blue, por su parte, también viene acompañando esa tendencia, operando en la zona de los $1.555.
El propio mecanismo de la banda cambiaria determina que, mientras el dólar mayorista se mantenga por debajo del techo, el Banco Central no está obligado a intervenir vendiendo divisas para contener la cotización.
Esa es, en principio, una buena noticia desde el punto de vista de las reservas: el esquema actual no exige un uso activo de dólares para sostener el tipo de cambio dentro de los límites vigentes.
Sin embargo, la lectura de fondo que plantean los analistas apunta a otro lugar: con una brecha tan amplia entre el dólar y el techo de la banda, y con una cotización que corre sistemáticamente por detrás de la inflación, la pregunta que empieza a instalarse en la city no es tanto si el Banco Central tendrá que intervenir en el corto plazo, sino si ese "colchón" cambiario alcanzará para atravesar sin sobresaltos el proceso de dolarización de carteras que, según advierte el propio mercado, suele intensificarse en los meses previos a una elección presidencial como la de octubre de 2027.
¿Cuál es el techo actual de la banda cambiaria en Argentina? Al 5 de octubre de 2026, el techo se ubicaba en $1.924,62, y seguirá ajustándose diariamente hasta alcanzar $1.951,50 al cierre de octubre, según el cronograma que fija el Banco Central en base a la inflación de agosto.
¿Por qué la brecha entre el dólar y el techo de la banda es tan amplia? Porque el dólar mayorista viene subiendo mucho más lento que la inflación: acumula solo 4,1% en 2026, frente a una inflación estimada en 23% en el mismo período, lo que amplió la distancia hasta los 404,62 pesos actuales, la mayor desde mayo de 2025.
¿Qué pasa si el dólar llega al techo de la banda? Según el esquema vigente, si el dólar mayorista alcanza el techo, el Banco Central debe intervenir en el mercado de cambios para evitar que la cotización lo supere, vendiendo divisas si fuera necesario.
¿Te sirvió esta nota? Compartila con alguien que esté emprendiendo.
Todavía no hay comentarios. Sé el primero en dejar uno.
Iniciá sesión para dejar un comentario.